Venta de Pasajes +56228699900 or Contáctanos

Tour por la Patagonia

abril 25, 2017 en Actividades en Patagonia

La Patagonia es un destino perfecto para aquellos que estén interesados en viajar solos. Mientras que muchos se sienten atraídos por la idea de viajar en forma independiente, podrían sentirse un poco intimidados cuando lo hacen realmente.

Después de reflexionar cuidadosamente, podría incluso dudar de viajar por su cuenta debido a una serie de preguntas sin respuestas que aparecerán en su cabeza: ¿Cómo conoceré gente?, ¿Qué pasa si no puedo hablar el idioma?, ¿Qué haré cuando llegue a mi destino?.

Las embarcaciones de Navimag Ferries Patagonia, lo dejarán tranquilo sabiendo que usted no tendrá que preocuparse de nada de eso. Si la idea de viajar solo lo atrae, navegar por la Patagonia con Navimag Ferries es para usted.

No estará solo. Viajar en nuestros ferries le dará la posibilidad de encontrarse con personas provenientes de diferentes partes del mundo. Hay un millón de oportunidades para conocer gente cuando viaja en nuestras embarcaciones. Haga amigos con sus compañeros/as de cabina, mientras juega una ronda de bingo en nuestro bar, disfrutando de alguna bebida, o mientras está en la cubierta contemplando las bellas montañas nevadas.

Es magnífico escuchar y conocer el idioma del país que está visitando, mientras, usted estará tranquilo sabiendo que el personal de Navimag tiene profesionales con conocimientos en distintos idiomas para ayudarlo y ofrecerle el mejor servicio.

Siempre hay algo entretenido pasando mientras viaja con nosotros, desde noches divertidas de Karaoke hasta fabulosas cenas con una deliciosa gastronomía, tendrá entretenimiento en abundancia.

 

Road Trip Patagonia

Casi toda vacación patagónica incluye vistas asombrosas tales como el Glaciar Moreno argentino y las agujas graníticas de las Torres del Paine chilenas, pero la región contiene una vasta cantidad de áreas menos conocidas que pueden ser igualmente gratificantes. Una de ellas es la región de Aysén, un área escasamente poblada similar al mango de sartén de Alaska en cuanto a lo accidentado de su terreno, sus densos bosques y deslumbrantes glaciares – algunos de los cuales llegan hasta el mar.


Podría decirse que la mejor manera de ver esta región es viajando por tierra, vía la Carretera Austral, la discontinua “Carretera Austral”- que requiere de varios cruces en transbordador – entre la ciudad continental de Puerto Montt y el asentamiento de Villa O’Higgins, al final del camino. Yo he conducido muchas veces todos o casi todos los 1.200 kilómetros, desde aquellos días donde era un camino ripiado casi por completo – aún mientras escribe esto – donde la mitad norte está siendo pavimentada a gran velocidad. También hay un transbordador de Navimag a Puerto Chacabuco, la puerta de entrada a la capital regional de Coyhaique, en el punto medio.



En un entorno pintoresco, Coyhaique es aproximadamente el punto medio y la única ciudad de algún tamaño. Aunque los paisajes incluyen al destacable Ventisquero San Rafael – un viaje de todo el día, que exige un desvío en catamarán – como también los densos bosques de alerce y los conos volcánicos del Parque Pumalín, la creación del filántropo ambientalista Doug Tompkins. Entre otras atracciones también se encuentran las aguas blancas de clase mundial del Río Futaleufú, y la pintoresca aldea con veredas de tablas de Caleta Tortel.



Un automóvil de arriendo es la manera de viajar, pero esto requiere de planificación. Coyhaique, con aeropuerto, tiene una flota de automóviles relativamente pequeña, pero Puerto Montt tiene muchos más. Sería posible recorrer la carretera desde Punta Arenas a Puerto Montt vía algunos tramos por Argentina, pero los cobros por retorno del vehículo pueden ser elevados – excepto a fines del verano, cuando las compañías deben retornar sus vehículos al norte.
Esta es solamente una introducción. Antes del próximo verano austral, estaré publicando más detalles acerca de lo que incuestionablemente es el mejor viaje por carretera de Chile.

Las Animitas Santas de la Patagonia

A una corta distancia de la ciudad de Ushuaia, en la ruta hacia el  norte que lleva hasta el mismo Buenos Aires, los viajeros de vacaciones en la Patagonia pueden notar un amplio recinto a un costado del camino, donde flamean al viento banderas de un rojo brillante afuera de una estructura roja de un bloque de concreto. Tal como en muchos otros sitios de la Patagonia, no se trata de una reliquia nostálgica en homenaje al comunismo de la Guerra Fría, sino que más bien, de un santuario dedicado al santo folklórico conocido como el Gaucho Antonio Gil.

A mediados del siglo 19, dice la leyenda, Gil fue un desertor del ejército y figura tipo Robin Hood, quien tomaba de los ricos para darle a los pobres en la norteña provincia de Corrientes – antes de su linchamiento por la policía. Siempre ha sido popular con los desposeídos de Argentina, pero su visibilidad aumentó dramáticamente luego de la crisis económica del 2001, cuando muchos argentinos perdieron todos sus ahorros.  Su santuario de mayor tamaño se encuentra próximo a la ciudad de Mercedes, en el norte, pero los santuarios camineros, tales como este, con una imaginería cuasi religiosa que lo compara con Jesús, van desde improvisaciones del tipo buzón de correos hasta capillas considerables.

Casi junto al santuario del Gaucho, otra choza improvisada aloja artefactos dedicados a la Difunta Correa, una santa folclórica del árido noreste argentino.  De acuerdo con esta leyenda, cuando una joven mujer llamada Deolinda Correa seguía a su marido conscripto a través del desierto, en los comienzos del siglo 19, falleció por la falta de agua, pero milagrosamente, su bebé lactante sobrevivió – considerado como un milagro por unos arrieros que pasaban.  En la provincia de San Juan, más de 100.000 peregrinos visitan el supuesto lugar de su muerte cada Pascua de Resurrección.  La imaginería en sus santuarios siempre incluye un cuerpo postrado con un bebé a su pecho.

La Iglesia Católica Oficial no reconoce ni al Gaucho ni a la Difunta, pero millones de fieles sí lo hacen.  Su adoración incluso ha cruzado al lado chileno donde, en las afueras de la ciudad de Puerto Natales, hay peregrinos – por supuesto, muchos de ellos argentinos – que han dejado cientos de botellas llenas de agua para satisfacer la sed de la Difunta.

 

Food Trucks de la Patagonia

 Es probable que mi ruta favorita en el extremo sur de Sudamérica – y una que yo siempre recomiendo a los visitantes de vacaciones en la Patagonia – es la Carretera Austral chilena, que atraviesa una región tan salvaje como la franja sur de Alaska y el Yukón Canadiense. Sin embargo, un aspecto inconveniente es la escasez de servicios – solamente hay una ciudad, la capital regional de Coyhaique, y aparte de algunos centros turísticos dispersos, hay pocos lugares donde comer en la carretera.

Aunque eso está cambiando, incluso en algunos de los poblados pequeños en la medida que la carretera se mejora y que los viajes por tierra se hacen más comunes. Un aspecto que llama la atención es el arribo de “Food Trucks” tales como el Kawescar de Coyhaique, a sólo una cuadra de la Plaza de Armas pentagonal, pero también en lugares alejados tales como Villa Cerro Castillo, en donde La Cocina de Sole ocupa dos buses estacionados donde el pavimento termina hacia el sur (aunque los preparativos para la pavimentación del próximo segmento están bien avanzados).

Food trucks de la Patgonia  dónde comer

Esencialmente, lo de Sole es una sandwichería a un lado del camino, con versiones de calidad de preparaciones chilenas, tales como el Barros Luco (churrasco con queso caliente derretido) o el ave palta sobre pan frica casero.

Por dentro es cómodo, los precios son buenos y recibe a muchos conductores y ciclistas que pasan por el lugar (o que se quedan a alojar en el pueblo, para el caso). A mi parecer, es el mejor.

Food trucks de la Patgonia dónde comer

Sin embargo, yendo hacia el norte, encontré otro atractivo “Food Truck” (un bus, igual al de la Sole) en el pueblo de Chaitén, que está pasando por una admirable recuperación luego que una erupción volcánica mayor forzara su completa evacuación en Mayo de 2008.

Yo no compraría ninguna propiedad en Chaitén todavía, pero me alegra mucho alojar ahí y, en un pueblo que aún no ha recuperado por completo lo que siempre fue un panorama limitado de restaurantes, el nuevo “Food Truck” Natour sí es un desarrollo bienvenido.

Dicho esto, el panorama de “Food Trucks” permanece en su infancia en comparación con destinos más hacia el norte. La ciudad turística de Puerto Varas, en las afueras del puerto de transbordadores de Puerto Montt, es la capital de Chile en cuanto a “Food Trucks”, con el panorama más variado a lo largo del borde del lago.

Puerto Varas también cuenta con muchas opciones para salir a cenar con calidad, pero los camiones (y buses) – con opciones chilenas, francesas, alemanas e incluso mexicanas – ofrecen un buen cambio de ritmo.

Las Cavernas de Mármol de la Patagonia

Hace varios meses, en este blog, brevemente describí una travesía terrestre por la Carretera Austral, que es una de mis principales recomendaciones para unas vacaciones patagónicas. Soy lo suficientemente afortunado como para volver a visitar la zona casi todos lo años, pero aún no he descrito muchos de sus atractivos – los cuales, a pesar de la silvestre campiña, se encuentran próximos a la carretera.

En el pueblo de Puerto Río Tranquilo, a unos 220 km al sur de Coyhaique, la capital regional de Aisén, mediante una ruta mayormente pavimentada, un conjunto de remolques de camiones, carpas y contenedores publicitan tours a la Capilla de Mármol, una cadena de grutas de mármol arremolinado en el extremo oeste del Lago General Carrera. Es un lago inmenso, cubriendo casi 2.000 kilómetros cuadrados en Chile y en Argentina (donde se lo conoce como Lago Buenos Aires), pero las excursiones en lancha a motor a las cavernas solamente toman un par de horas – siempre que el viento lo permita. Los viajes son sobre la base del primero que llega, primero en ser atendido.

Cavernas de mármol


Los boteros del Río Tranquilo transportan aproximadamente a una media docena de pasajeros a las grutas, gradualmente expuestas a la vista mediante la acción del oleaje a través de varios miles de años. El mármol es físicamente resistente pero químicamente débil, lo cual da cuenta de las pulidas superficies.


Algunas de las grutas son pequeñas islas, pero la mayoría de ellas abrazan la línea costera donde, con buen tiempo, pueden entrar los botes. En algunos casos, los pasajeros pueden desembarcar para explorar las cavernas, pero incluso caminar por breves distancias sobre el resbaloso mármol acarrea sus riesgos. Es mejor ir de excursión a fines del verano o a comienzos del otoño, cuando los niveles del lago están a su mínimo y las embarcaciones pueden aproximarse más y entrar más profundamente.

Variedad de tours disponibles


Puerto Río Tranquilo es solamente un villorrio con solamente 500 residentes, pero, al regreso de la travesía en lancha, hay un nuevo bar-restaurant, la Cervecería Río Tranquilo, cruzando la ruta de dos vías. También hay un escenario mejorado para alojamiento, encabezado por el Refugio El Puesto.