4 lugares favoritos de los habitantes de Patagonia

marzo 29, 2018 en Destinos Patagonicos

vivir la patagonia como un localHay lugares desconocidos de la Patagonia que solo los lugareños suelen disfrutar. El slow travel permite viajar a paso lento, descubriendo rincones mágicos que pocos turistas visitan.
Si estás planificando un viaje por el sur de Chile, revisa estos cuatro lugares favoritos de los habitantes de Patagonia.


Lago Blanco

Timaukel, en Tierra del Fuego, es una de las comunas menos habitadas de Chile. Aquí se encuentra el Lago Blanco,  el segundo más grande de la región, que se extiende por 36 kilómetros de largo y 18 de ancho. Sus aguas son reconocidas mundialmente como un paraíso para la pesca deportiva (o pesca con mosca). Aquí se pueden encontrar diversos tipos de truchas, como las arcoíris y las marrón. El lago está rodeado de bosques magallánicos que nacen en los pies de la cordillera fueguina.

Cerca en el sector de La Estancia Los Tres Hermanos se pueden avistar colonias de pingüinos rey. En este caprichoso clima también viven diversos tipos de aves, guanacos, caballos salvajes, y en los diques de los ríos, castores.

En este rincón del mundo reina la paz. Los pocos habitantes de la zona se dedican a la ganadería ovina y el turismo ha crecido un poco los últimos años, debido a los impresionantes paisajes casi inexplorados que aquí se encuentran.

Parque del Estrecho de Magallanes

A una hora de Punta Arenas, se encuentra el Parque Estrecho de Magallanes. Se trata de un recorrido de alrededor de 4 kilómetros en los que se pueden descubrir distintos atractivos como el Fuerte Bulnes (Monumento Histórico Nacional) una recreación del primer asentamiento chileno en este territorio, en septiembre de 1843; el Sendero Bosque del Viento, una ruta peatonal de 300 metros que donde se puede mirar el paso de los barcos, aves y ballenas; o el Sendero de la Costa, otro sendero peatonal un poco más extenso que recorre los bosques y roqueríos que rodean el fuerte y que cuenta con varios miradores.

También hay un centro que ofrece una muestra interpretativa y multimedial sobre la historia natural y humana del Estrecho de Magallanes. Desde su terraza hay una increíble vista de Puerto de Hambre.


Faro de San Isidro

Está 75 kilómetros al sur de la ciudad de Punta Arenas. En las costas de la Península de Brunswick, el Cabo San Isidro está envuelto por montañas y bosques subantárticos de coihues, canelos, siempre verdes, turberas, humedales, zonas alpinas y también de río, lagos y glaciares. En su recorrido es muy común ver delfines y distintas aves marinas.

La historia de este faro se remonta a 1904 y fue levantado en este lugar, para orientar la navegación hacia Punta Arenas. A mediados del siglo XIX, el Estrecho se transformó en pieza clave para el comercio. Como aumentó el tráfico de embarcaciones y se produjeron más accidente, surgieron necesidades de señalización. Actualmente está restaurado y es un hospedaje.

Muy cerca está Bahía El Águila, un lugar ideal para hacer camping (queda protegido del viento) y para hacer kayak.

Para los más aventureros, al sur se encuentra el Cabo Froward, donde se está “Cruz de los Mares”, que marca el último punto del continente americano.

Para llegar, hay que pasar el Fuerte Bulnes y San Juan, un hermoso rincón donde los puntarenses suelen hacer picnic durante el día o  recolectar calafate durante el mes de marzo.

Laguna Azul (noreste de Torres del Paine)

Torres del Paine es un destino clásico dentro de Chile y nada menos que la octava maravilla del mundo. Es por esto que turistas viajan desde todas partes del mundo a conocerlo.

Pero para quienes no quieren encontrarse con grandes afluencias de público y prefieren disfrutar de la Patagonia de manera más íntima, la parte norte de la Laguna Azul es el lugar ideal para ellos.

Desde aquí pueden verse los famosos cuernos nevados desde otra perspectiva y vivir experiencias como ver a los famosos caballos salvajes (o baguales) que viven al alero de la Sierra Masle. En este recorrido podrán ver montañas, valles, esteros, lagunas, humedales sin toparse con más turistas. Como el sendero no está delimitado es necesario ir con guía.
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